El Dios de Génesis 3:15

Génesis 3:15 ha sido definido por teólogos como la primera promesa del mesías en las escrituras. El verso nos dice:

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Sin duda, la referencia a las simientes nos hace llegar a una conclusión similar. Pero este versículo tiene detalles adicionales que vale la pena evaluar.

Para este estudio, seleccionaremos
algunas de las palabras que entendemos son claves dentro de la cita, para entender el significado más amplio de la misma. Estas son:

enemistad, pondré, ti (serpiente), simiente, mujer, cabeza, calcañar. 

Consideremos primero la palabra “enemistad”. Santiago 4:4 nos dice:
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? 

Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. La amistad con el mundo es abierta enemistad con Dios. 1 Juan 2:15 nos indica que amar al mundo y sus cosas es un claro indicativo de enemistad con Dios. Pero lo contrario también es cierto, amar a Dios es abierta enemistad con el mundo (Juan 15:19). Por lo tanto, al Dios decir que pondría enemistad entre la serpiente y la mujer, (el mundo y los seres humanos) está indicando que recobraría el amor de la mujer y su simiente, perdido en el Eden. La enemistad que Dios habría de poner entre ellos, necesariamente implicaba una reconciliación entre Dios y los seres humanos (2 Corintios 5:20). Dios haría que los seres humanos lo amaran de nuevo. 

Hablemos ahora de la palabra “Pondré”. Efesios 2:8 nos dice: 

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 

El medio por cual somos salvos es Cristo (Hechos 4:12). La razón por la cual somos salvos es por gracia, y la gracia es dada por Dios Padre. Notemos que Hechos nos dice que ese Nombre por medio del cual somos salvos es dado a los hombres. Dios padre lo da. Es por esa razón que Génesis 3:15 nos dice que Dios pondría enemistad entre la serpiente y la mujer. 

La palabra “pondré” tiene la intención de mostrarnos desde el mismo principio el método único de salvación: La gracia. La salvación es posible porque Dios Padre proveyó el método, no porque los hombres tengan capacidades intrínsecas (Romanos 3:24). Por eso el hombre es justificado por creer la palabra de Dios (la fe), no por sus propios deseos de hacer el bien (las obras). Dios pondría enemistad entre el pecado y los seres humanos. Solo Él puede hacer que detestes tus tendencias pecaminosas como si fueran tus peores enemigos, solo debes permitir que Él lo haga en ti. 

Sobre la “serpiente” hay mucho que decir, pero nos limitaremos a unos pocos versículos para aislar su significado mas simple. Apocalipsis 12:9 nos dice: 

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. 

Claramente la serpiente es Satanás. Y claramente vemos que su característica principal es el engaño del mundo. El Eden Dios ve que sus hijos fueron seducidos y engañados a creer en la serpiente. Por eso establece su plan de rescate. Nadie que permanece engañado, tiene la capacidad, por sí mismo de salir del encanto. Solo la develación del engaño podría abrir los ojos del enfatuado. Eso precisamente es lo que hace la cruz de Cristo, demostrar el carácter homicida de Satanás. Juan 8:44 nos dice: 

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. 

Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Este verso nos lleva a la próxima palabra “Simiente”. Todo aquel que exhibe el carácter de la serpiente es parte de su simiente. Exhibir el carácter de la serpiente es negar la salvación ofrecida por el Padre en Cristo (Juan 8:42-43). Si negamos la salvación en Cristo, negamos su ministerio. Si negamos su ministerio hacemos innecesaria su venida, y esta es la característica más precisa del Anticristo según 1 Juan 2:22. La simiente de la serpiente es todo aquel que desecha la salvación dada por el Padre en el Mesías (1 Juan 3:10). 

La “mujer” es identificada en la Biblia como la iglesia. Efesios 5:23 nos dice: 

Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo El mismo el Salvador del cuerpo. 

Efesios destaca en varios versículos la similitud de la relación conyugal con la relación de Cristo y la iglesia (Efesios 5:25-32). El libro de Apocalipsis nos presenta otras perspectivas del mismo concepto en los capítulos 12 y 21. 

Si entendemos quien es la mujer (La Iglesia), la serpiente (Satanás), la simiente de la serpiente (Los que desechan la salvación en Cristo), ¿Quien es entonces la simiente de la mujer? La “Simiente” de la mujer está claramente definida en Gálatas 3:16: 

Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. 

Cristo, y solo Cristo es la simiente de la mujer. Romanos 16:20 y Gálatas 4:4 presentan una perspectiva ampliada de este concepto. Génesis 3:15 dice que la serpiente heriría a la simiente en el calcañar (talón), y a su vez la simiente de la mujer heriría a la serpiente en la cabeza. Como vimos anteriormente la serpiente es Satanás mismo. Por lo tanto la “cabeza” de la serpiente es la cabeza de Satanás. 

La promesa de Génesis dice que Jesús, la simiente de la mujer pisotearía la cabeza de la serpiente, como nos dice Hebreos 2, (Ver también 1 Juan 3:8): 14 

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 

Ahora bien, si Cristo es la simiente de la mujer, ¿Qué representa en génesis el talón de la simiente que sería herido por la serpiente? ¿Está éste versículo haciendo referencia al talón de Jesús? Jesús es la cabeza de la simiente (Efesios 4:15, Efesios 1:22-23), Colosenses 1:18 presenta el mismo concepto: 

…y él (Cristo) es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 

Cristo es la cabeza y la iglesia es el cuerpo. Entonces la iglesia tiene un significado dual en Génesis 3:15, representa la mujer en sentido espiritual, y también representa el cuerpo de la simiente. Si la mujer es el cuerpo, entonces ¿podríamos decir que el talón de la simiente que sería herido por la serpiente, es el talón de la iglesia? 

Cristo venció a Satanás en la cruz, pero durante su ministerio el señor anticipó a la iglesia lo siguiente en Juan 16: 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. La iglesia tendría aflicciones. ¿A que grado serian esas aflicciones? El mismo capítulo 16 de Juan explica la intensidad de esas aflicciones: 

1 Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo. 2 Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. 3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. 

Otros versículos amplían este asunto: Salmo 34: 19 Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. Filipenses 1:29 Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, 2 Timoteo 3:10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, 11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. 12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 

Todas estas referencias demuestran que en efecto el que sigue a Cristo tiene garantizado el sufrimiento. No es un requisito para la salvación pero es un resultado de ella. El enemigo y sus seguidores trataran de estrangular la paz de los hijos de Dios. Golpearan el talón de la simiente de la mujer, en otras palabras la iglesia. 

Pero la palabra indica que este ataque por ser en el talón no lograra destruir la iglesia. 2 Timoteo 3:11,… 

“y de todas me ha librado el Señor.” Ver también Salmo 34:19, y Juan 16:33, ambos discutidos arriba.

 Si bien es cierto que el sufrimiento está garantizando, también la victoria está garantizada. Génesis 3:15 habla de una batalla desproporcionada, mientras el enemigo debilita al oponente golpeando su talón, ese mismo talón sostiene el pie que se levanta para aplastar la cabeza del oponente. Ciertamente Satanás golpeara la iglesia en el talón, prácticamente nada, comparado con lo que Cristo logró, aplastar la cabeza del reino del pecado, garantizando la felicidad y la paz de todos sus seguidores.

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