$43.78 Para Solucionar Los Problemas de la Iglesia

El hermano Jorge entró de nuevo al salón donde se llevaba a cabo la reunión. Había salido hace casi una hora del lugar sin informar al pastor hacia donde se dirigía. Abrió la puerta y caminó alumbrando el lugar con su sonrisa habitual.


Jorge: Tengo la solución del problema.


Dijo refiriéndose a la situación que se había estado discutiendo en la reunión de la Iglesia.


Por cerca de una hora, antes de que el saliera irrespetuosamente del lugar, el pastor y algunos miembros evaluaban la precaria situación económica de las misiones de la Iglesia.


Un misionero en Bangladesh, una familia de cuatro en la selva ecuatoriana, una pareja de esposos en Haití, y 17 jóvenes que todos los veranos visitaban un lugar diferente para ayudar a construir iglesias. Todos ellos y sus respectivas misiones eran subsidiadas por la iglesia. Pero ahora según el informe del tesorero, era la iglesia la que necesitaba subsidio.


Durante los primeros 20 minutos la reunión fue amena y cordial. Luego de que el líder espiritual informara de la necesidad de obtener fondos para la iglesia, el tono de la conversación se tornó mas acalorado. Los miembros comenzaron a culparse mutuamente. Se acusaron unos a otros de inacción y dejadez. Fue entonces cuando Jorge se escurrió de la batalla como agua entre las piedras. Ahora regresaba.


Al escucharlo hablar todos voltearon para verlo. Al descubrir que era él, continuaron la discusión restando importancia a sus palabras y su brillante dentadura.


Jorge: Hermanos me gustaría que me escuchen por un instante.


Hablo al grupo, mirando al pastor.


Jorge: Pastor, me permite presentar mi idea a los hermanos.


Se detuvo hasta conseguir la aprobación del ministro.


Jorge: Hemos hablado de la necesidad de dinero que tiene la iglesia. Mientras los escuchaba acusándose, se me ha ocurrido una idea brillante. Con una inversión de $43.78 podemos obtener hasta $100,000.00 dólares.


Luego de los “por favores”, “ridículos”, y “que dice este” del grupo, Jorge continuó:


Jorge: Salí de la reunión para ir a la tienda mas cercana. Compré 22 letreros de “Se Vende” a un costo de $1.99 cada uno. Busqué a mi hijo a la casa y hemos colocado un letrero sobre el parabrisas de todos nuestros carros. Mientras los ponía un caballero se detuvo en el estacionamiento de la iglesia para preguntar por la F150 del hermano Charlie, me dijo que hace tiempo buscaba ese color de la versión Harley-Davidson, me ofreció $25.00. Es un negocio redondo.


Si al menos logramos vender la Ford, el Mercedes de Lourdes, el Altima de Fredie, El Jaguar de Wanda, mi BMW, y el carro del pastor, podremos cubrir los gastos de las misiones y el déficit de la iglesia hasta diciembre. Y aun nos quedan 16 vehículos por vender. Que creen!


Hechos 2:43: Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón.


Dos meses después, ante las contantes burlas de sus hermanos de la congregación, el hermano Jorge decidió mudarse de Iglesia.

1 comentario:

Zaian dijo...

interesante tu historia, otro dia hablamos de eso

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