Es que no puedo vivir sin él (ella)!

Cuan a menudo escuchamos esta frase salir de los labios de alguna amiga o amigo, que sufre ante la pérdida de su pareja.
No es cosa sencilla enfrentarse a la vida solo después de haber estado años compartiendo con otra persona. Una ruptura relacional puede llevar a un ser humano al borde de la locura.

Hemos visto casos en donde el dolido agrede al otro, incluso, casos en donde priva de la vida al ex cónyuge, y luego hace igual consigo mismo.


La pregunta es, ¿Por qué llegamos a depender tanto de otro ser humano?, ¿Por qué llegamos hasta pensar quitarnos la vida si ese ser humano no está a nuestro lado?
La respuesta está en el hecho de que Dios nos creo varón y hembra, según el libro de Génesis. Somos hechos para vivir en pareja. Es nuestro diseño. ¿Entonces, la culpa es de Dios?

De ninguna manera, El nos creo para emparejarnos, pero estableció que la pareja es nuestro complemento, nuestra ayuda idónea.

Génesis 2: 18, Y dijo Dios el Eterno: "No es bueno que el hombre esté solo. Le haré una ayuda idónea para él"


La idoneidad es complementaria, no es indispensable. Es esta parte la que no comprenden aquellos que prefieren morir si su pareja no quiere permanecer con ellos.
Creo firmemente en el matrimonio, creo que es una institución divina. Pero el matrimonio solo subsiste si hay la disposición de los implicados a mantenerlo. Si uno de los dos no desea permanecer, no tiene razón de existir.
Noten que no estamos hablando de si es legal una ruptura o no.
La palabra es clara, solo por adulterio se divide la unión establecida por Dios. Ahora bien, tendríamos que preguntarnos si se adultera al querer cambiar los votos originales de amor y comprensión, en las buenas y en las malas.
Ante el abandono del cónyuge, ya sea en la etapa del noviazgo, o en la santidad del matrimonio, muchos creen morir.
Nos preguntamos ¿Por qué?
Porque no se vivir sin ella (el), dicen algunos. Ese es el error! Tenemos que entender que nos emparejamos, sea en noviazgo o matrimonio con un solo propósito, buscar la felicidad. ¿La felicidad de quien?

Mi propia felicidad, claro está! Si aciertas con la cabeza mientras lees esto quiero que sepas que estas equivocado. No buscas una pareja para ser feliz, buscas una pareja para hacer feliz.
Ser y hacer son fonéticamente parecidos, pero etimológicamente diferentes.

El primero habla del yo, el segundo de lo que el yo provocará.
Hay que entender que se es feliz solamente dependiendo de la fuente eterna de felicidad. La felicidad es producto de la estabilidad, la estabilidad se siente ante la paz conmigo mismo, con mi entorno y con el universo.

Jesús dijo,
Juan 16:33, "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción. Pero tened buen ánimo, yo he vencido al mundo".

La paz con el todo viene cuando tengo paz en Cristo. Y esa paz en Cristo me reconcilia con Dios. Entonces soy Feliz, entonces estoy listo para una relación saludable, entonces puedo hacer feliz a mi cónyuge.
Entablar y mantener una relación en donde actuó como un parasito que extrae su vitalidad del torrente ajeno, no es saludable.

En circunstancias normales, una pareja decide comenzar una relación porque se enamora del otro. Lo curioso del asunto es que ese otro, en ocasiones deja su personalidad y su individualidad, razón original del enamoramiento, para convertirse en la sombra del primero. ¿Tendrá este primero razón para desencantarse, dado el hecho que la personalidad de quien se enamoro dejo de existir para venir a ser un títere de su existencia?
Piensa en esto! Adán y Eva se juntaron para ser una pareja. Muchos Adanes de hoy día se juntan para ser, no una pareja, si no una nueva Eva. De igual manera, muchas Evas se convierten en nuevos Adanes.

El plan de Dios es que sean pareja, complementarios el uno del otro.
Si sientes que te mueres, ante la posible pérdida de tu cónyuge, significa que no has entendido que no solo de mujer vive el hombre, y no solo de hombre vive la mujer, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

SE Feliz en Cristo tu primero. Así podrás HACER feliz a tu pareja.

1 comentario:

Johmar dijo...

Dios te bendiga Cesar a ti y a tu familia y tambien al ministerio. Es Johmar Abraham. Que mensaje tan profundo. Conosco una historia similar.

Sabes, en el parrafo numero 2 la culpa NO es de Dios. Dios creo al Varon y Hembra para llegar hacer una sola carne. Hizo este inviento de parejas para ser feliz. Segun mi opinion y lo que yo pienso, (si estoy mal corrigeme) el hecho de crear tanta dependencia una persona de la otra, el hecho de llegar al punto de pensar en quitarnos la vida por que fulana o funalo me dejo, es cosa del mismo pecado, Y sobre todo muchas veces a raiz del pecado llegamos a hecharle la culpa a Dios por el problema que estoy pasando con mi pareja. Pero mi Dios es un Dios de AMOR y un Dios de Felisidad, no un Dios de ODIO ni DOLOR.!

En el parrafo 6 y 7 nunca habia entendido eso tan claro hasta que un GRAN amigo me lo mostro jejeje. Es imposible tu buscar a alguien para SER feliz. Viviras toda tu vida infeliz!!. Es muy lindo TU ser feliz y ver el fruto despues cuando HACES feliz a tu pareja.!

El 3er parrafo de abajo hacia arriba me gustaria que me lo esplicaras mas de cerca. Lo leei y me impacto, pero quiero conoser mas.

Que el Señor te continue bendiciendo y la Paz del Dios todo poderoso siga dandote sabiduria para seguir el Disipulado, que tantas vidas estan llegando a los pies de Cristo.

E llegado a entender que no hay mejor relacion, ni relacion mas segura que la relacion con mi DIos.!

ATT: Johmar Abraham

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