"Cuán a menudo oímos a personas lamentarse en estos términos: 'Soy tan pecador que el Señor no me aceptará'. Incluso algunos que han profesado ser cristianos durante años, expresan el deseo tristemente incumplido de lograr seguridad de la aceptación de Dios. Pero el Señor no ha provisto razón alguna para esas dudas. Nuestra aceptación queda asegurada por siempre. Cristo nos ha comprado, y pagó ya el precio.¿Cuál es la razón por la que alguien va a la tienda y compra un artículo? Porque está interesado en él. Si ha pagado su precio, tras haberlo examinado, de forma que es consciente de lo que compró, ¿temerá el vendedor que el comprador no acepte el artículo? Al contrario, si le retiene el producto, el comprador protestará: '¿por qué no me entrega aquello que me pertenece?'. A Jesús no le resulta indiferente si nos entregamos o no a Él. Se interesa con un ansia infinita por cada alma que compró con su propia sangre. "El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Luc. 19:10). "Dios nos eligió en él desde antes de la creación del mundo, para que fuésemos santos y sin culpa ante él en amor... para alabar su gloriosa gracia, que nos dio generosamente en el Amado" (Efe. 1:4, 6). Fragmento de: "Las buenas Nuevas en Galatas", E. J. Waggoner

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...